Prueba de manejo BMW M3 y M4 Competition: Drift Machines

Cuando los nuevos estándares parecen apuntar a que todos los deportivos tengan más de 1,000 hp y al menos un motor eléctrico, los nuevos BMW M3 y M4 regresan completamente transformados para recordarnos que más de 500 hp siguen siendo muchos, que la tracción trasera es la más pura interpretación del manejo deportivo, y que la marca de Bavaria sigue siendo un referente en puesta a punto y refinamiento de manejo.

Por fuera son bastante distintos de sus hermanos sin el apellido M, con llantas más grandes, ridículamente grandes parrillas heredadas del Serie 4, fascias más deportivas, techos de fibra de carbono, y un arsenal de accesorios opcionales tanto estéticas como funcionales, pero que en cualquier caso los harán ver mucho más agresivos. Adicionalmente a la parte estética, las mejores tecnologías de BMW se pueden encontrar en estos dos monstruos del asfalto, tales como faros láser, sensores, cámaras y radares que alimentan las computadoras de asistencias de manejo y hacen que estas bestias se puedan comportar como dulces corderitos en el día a día.

En esencia, estamos hablando del mismo auto, la plataforma mediana de BMW aplicada a un sedán y a un coupé 2+2. Desde la perspectiva estética es posible que el segundo sea más atractivo para la mayoría, pero el sedán es, sin lugar a dudas, el más práctico y tradicional de ambos, y si consideramos que el desempeño que nos entregan es prácticamente el mismo, la decisión final se basará únicamente en gustos y necesidades.Ahora que, como el nicho de mercado para ese tipo de deportivos es cada vez menor en nuestro país, únicamente veremos las versiones más potentes, denominadas Competition, dejando de lado las versiones “de entrada” con un poco de menos potencia.

Experiencia Sensorial

Por dentro hay un poco de emociones mezcladas. Por un lado, encontraremos un ambiente totalmente deportivo y personalizable, no sólo en colores sino también en acabados y materiales, pudiendo incorporar fibra de carbono, metales, maderas y plásticos en diferentes acabados, además de los espectaculares asientos de cubo deportivos opcionales que se pueden forrar en esquemas de color bastante exótico.

Pero al mismo tiempo, no hay nada realmente novedoso desde adentro. Los mismos buenos acabados de BMW, muy buenos ensambles, excelentes materiales, y el mismo diseño sobrio pero que ya no se siente no tan moderno. Esto es un tema sólo de diseño, pues en tecnología tiene lo último del momento, desde un cuadro de instrumentos digital bastante grande, una pantalla muy completa para el sistema de infoentretenimiento, y hasta botones que no vemos en ninguna otra versión de los Serie 3 y Serie 4, pero hasta ahí. Parece que este esquema de diseño de interiores de BMW comienza a llegar al final de su ciclo de vida, es aquí cuando la marca necesita comenzar a proponer hacia futuro más que mantener los estándares tradicionales.

Bestias del Asfalto

No obstante la evolución estética, de acabados y equipamiento, lo mejor de los nuevos BMW M3 y M4 es el manejo. Bajo el cofre se esconde el tradicional seis cilindros en línea de 3.0 l turbo, pero afinado por la división M para conseguir 510 caballos de fuerza, mismos que se trasladan exclusivamente a las nuevas llantas traseras en esta versión a través de una caja automática ocho relaciones, dejando de lado la de doble embrague debido al brutal incremento en el par motor. Para quienes lo deseen, podrán optar por un sistema de tracción integral M xDrive, muy al estilo del M5, mejorando la conducción rápida en circunstancias cotidianas, pero restándole carácter purista.

La dirección es adaptable en velocidad y dureza además de ser súper precisa; los frenos, en este caso carbonocerámicos, nos sacarán los ojos de sus órbitas con detenciones instantáneas; mientras que la suspensión, a pesar de tener un tacto firme, filtra muy bien y mantiene al auto siempre pegado al suelo. Además, los enormes rines de entre 18 y 20 pulgadas pueden calzar neumáticos de alta gama ya sean de Pirelli o Michelin, ayudando a que estos monstruos se peguen en cada curva y traccionen como nunca antes.

El motor es contundente, progresivo y voraz como no hemos visto en un M3 a la fecha, prácticamente no tiene turbo lag, y a pesar de todas las tecnologías de 2021, no es precisamente ahorrador. Si aceleramos a fondo, iremos a 100 km/h en menos de cuatro segundos, y si lo seguimos haciendo alcanzaremos 250 como velocidad máxima limitada.Además, como buenos M, montan al volante dos botones rojos de acceso rápido a configuraciones pre programadas M1 y M2, sin embargo, los mejores modos de manejo se esconden en la consola central y en la computadora, pudiendo elegir incluso modos de manejo en pista o el maravilloso analizador de drift.

Este sistema desconecta el control de tracción y estabilidad por completo y deja toda la potencia y la tracción trasera de estos monstruos únicamente en nuestras manos y habilidades al volante. El resultado son sobrevirajes controlados que se evalúan en escala de cinco estrellas, analizando distancia, ángulo de sobreviraje y duración de cada sesión de drift, simplemente una maravilla.

Lo mejor de los nuevos BMW M3 y M4 Competition es que siguen siendo vehículos utilizables en el día día, pero si lo deseamos pueden entregarnos más, mucho más. Calidad, seguridad, equipamiento, conectividad, una imagen polémica, un sinfín de accesorios para personalizarlos, pero sobre todo un manejo impecable, hacen de la nueva generación de M3 y M4 candidatos a pertenecer a cualquier lista de favoritos para los fanáticos del manejo más purista.

Ficha técnica

Motor
L6, 3.0 l, turbo, 510 hp
Transmisión
Automática de 8 velocidades, tracción trasera
Desempeño
Vel. Máx. 250 km/h 0-100 km/h: 3.9 s
Rendimiento
10.4 km/l, tanque: 59 l, autonomía 613 km
Neumáticos
275/40 R18 103Y del. 285/35 R19 103Y tras.
Seguridad
Seis bolsas de aire, ABS, EBD, ESP y DSC
Gama de precios
De 1,930,000 a 2,168,600 MXN
Unidad probada
M3 y M4 Comp: 2,100,800 y 2,168,600 MXN

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