IMPARABLE: Mazda CX-50

Tras en lanzamiento de uno de los modelos más capaces de Mazda en los últimos años, decidimos poner lo a prueba en los ambientes en los que propone destacar. ¡Qué gran sorpresa nos llevamos!

Después de un primer contacto con la nueva Mazda CX-50, quisimos dar un siguiente paso y comprobar que tan capaz es el SUV más todo terreno de la marca japonesa. Lo pusimos a prueba en todos esos lugares donde, en teoría, era un nuevo referente: ciudad/cartera, bosques y veredas, caminos resbalosos invernales e incluso arena y desierto. Esto es todo lo que puede hacer la nueva Mazda CX-50.

El nuevo modelo combina una dinámica de conducción diferente, un diseño único y robusto, manteniendo la esencia de la marca. Mazda CX-50 se suma al portafolio SUV de Mazda junto con Mazda CX-3, Mazda CX-30, Mazda CX-5 y próximamente también la nueva Mazda CX-90.

Mazda CX-50 llega con una actitud aventurera, y aunque técnicamente califica como un SUV compacto todo camino, la perspectiva de diseño, acabados y tecnología lo ubican como un vehículo de nicho dentro del segmento. Es una un SUV compacto, con mayor altura al suelo, pero con un techo más bajo que el Mazda CX-5. Al mismo tiempo, es más largo y más ancho que éste.

Mazda CX-50 se diseñó pensando en experiencias al aire libre, un vehículo capaz, pero con la última generación de tecnología de Mazda y el estilo de diseño KODO. Bajo el concepto de diseño de “brant Utility”, el estilo Mazda CX-50 busca funcionalidad, combinando capacidades y elegancia, dando como resultado un producto fresco y distintivo.

Destaca una imagen más robusta y acabados exteriores que ayudarán a mantener las mejores condiciones durante las escapadas de aventura, una mezcla entre el actual lenguaje de diseño y los futuros nuevos modelos como Mazda CX-90.

Por dentro es un Mazda como todos. Hay calidad, muy buenos acabados y buenos materiales. Destaca un ambiente minimalista y de mejor calidad que la media entre las marcas de volumen, pero lo más relevante es lo completo en equipamiento y seguridad. El diseño Human Centricity aterriza en una posición de manejo envidiable, con buena visibilidad y con todo el alcance de la mano, permitiéndonos jornadas de manejo prolongadas con menor cansancio.

La sensación del espacio interior aumenta gracias al techo panorámico que cubre las dos filas de asientos. Remata una cajuela aún más grande que en Mazda CX-5 y equipo de seguridad que incluye siete bolsas de aire y muchas asistencias avanzadas de manejo, haciéndolo seguro para toda la familia.

Uno de los aspectos más importantes de este modelo es el apartado mecánico. Este atractivo SUV aventurero es más bien un todocamino con un sistema de tracción integral permanente que nos permitirá manejar con mayor seguridad sobre superficies más complicadas. Agua, lodo, nieve, hielo, tierra, arena o similares son el ambiente ideal para Mazda CX-50. El sistema i-Activ AWD monitorea constantemente las condiciones del camino y funciona en conjunto con G-Vectoring Control para tener una mejor entrega de par en cada rueda acorde a cada circunstancia, resultando en un manejo más natural e intuitivo.

Esta flexibilidad es posible gracias al motor de 2.5 l turbo que estrena tecnología en la turbina para hacerla menos compleja e incluso reducir el turbo lag con un sistema twin-scroll. Esa planta de poder es más que suficiente para mover con soltura y prontitud a Mazda CX-50.

Además, la tecnología Mazda Intelligent Drive Select (Mi-Drive), nos permite elegir entre cuatro modos de manejo: normal, sport, remolque y offroad, éste último exclusivo para Mazda CX-50 dentro de toda la gama de la marca.

En términos generales, nos gustó muchísimo que se mantenga la característica calidad de marcha de las camionetas de Mazda, firme, pero con un buen filtrado, además de ajustes específicos en suspensión no sólo para hacer la más alta, sino para por poder sortear obstáculos de mediana complejidad con relativa tranquilidad. Una dirección ligera y precisa y frenos que cumplen a cabalidad.

EN LA CIUDAD

Con este nivel de potencia, tracción integral, dirección eléctrica y tanto equipo de seguridad y comodidad, manejar la nueva Mazda CX-50 en asfaltos es pan comido. Incluso si nos toca una época de lluvias como los últimos días, es un vehículo estable, dinámico y que siempre está plantado sobre el pavimento.

El sistema de tracción integral aquí funciona para incrementar el nivel de seguridad de la conducción, asegurándose que las cuatro ruedas tengan siempre tracción óptima y nos mantengan en la trayectoria ideal, todo esto en conjunto con las asistencias de manejo.

En carretera es una delicia. Con la potencia, el turbo, e incluso el modo de manejo Sport, CX-50 es un vehículo dinámico y que nos permite divertirnos en carretera, incluso con se saborcito deportivo y dinámico que nos encanta de los Mazda turbo.

FUERA DEL ASFALTO

Si salimos de los caminos asfaltados, incursionamos en aventura por veredas, terracerías o incluso una ruta off-road ligera, la Mazda CX-50 no deja de sorprendernos. La mayor altura al suelo y la corta distancia entre ejes hacen que prácticamente no toquemos con ningún obstáculo.

Pero la mejor parte aquí viene cuando la electrónica en conjunto con el modo de manejo off-road, hace muchos de las funciones para las que tradicionalmente un todo terreno necesitaría una caja reductora, e incluso bloqueos diferenciales mecánicos. Aquí, el programa de manejo junto con varios sensores, se encargan de monitorear constantemente cada rueda para asegurarse que tiene el nivel óptimo de tracción. Cuando una rueda pierde el piso, la electrónica bloquea automáticamente sólo el freno de esa mientras transfiere toda la capacidad motriz a las que sí están pisando el suelo, de esta forma es muy poco probable que nos quedemos atascados sin importar si se trata de tierra, lodo o piedras.

EN CONDICIONES EXTREMAS

Incluso si podemos hacer un viaje por carretera y llegar aquellos confines del planeta con carreteras resbaladizas, lluvia, lodo e incluso nieve, Mazda CX-50 no deja de sorprendernos.

En condiciones extremadamente resbaladizas, la electrónica y los varios sensores de esta SUV, hacen que las ruedas nunca patinen y nos ayuden a mantener la tracción ideal, aún conduciendo sobre carreteras con nieve y hielo.

Automáticamente, el sistema de tracción integral AWD se convierte en tu mejor compañero para incrementar la conducción segura en algunos de los terrenos más peligrosos, que en conjunto con las asistencias avanzadas de manejo nos darán un vehículo mucho más seguro para toda la familia.

PLAYAS Y DESIERTO

Ahora que, si lo nuestro es ir a lugares áridos, desérticos y secos, el polvo y la arena no serán más que amigos de diversión arriba de Mazda CX-50.

Con el modo de manejo Off-Road activado, el control de tracción se encarga de dosificar la cantidad de potencia en cada rueda para patinar lo justo para no atascarnos, mientras mantienen el rumbo de nuestro vehículo sin problema.

Aquí, entre el sistema de tracción integral y el control de estabilidad y tracción, se encargan de ayudarnos a corregir también la dirección del vehículo y no poner demasiada potencia en ninguna rueda para no hacer zurcos y seguir siempre en movimiento.

Mazda CX-50 está pensado en quienes gustan salir de la ciudad y pasar tiempo en la naturaleza, aquellos apasionados por las actividades al aire libre que pasan los fines de semana en búsqueda de aventuras. Como un todocamino familiar, es probablemente uno de los vehículos más divertidos que hemos manejado en mucho tiempo.

Motor
L4, 2.5 l, turbo, 228 hp
TransmisiónAutomática de 6 velocidades, tracción integral permanente.
DesempeñoVel. Máx. 228 km/h
0-100 km/h: 6.6 s (est.)
Rendimiento10.6 km/l, tanque: 60 l, autonomía 636 km
Neumáticos245/45 R20 99V
SeguridadSiete bolsas de aire, ABS, EBD, ESP, ASR, DAA, HBC, MRCC, SBS y BSM
Unidad probadaSIGNATURE AWD: 849,900 MXN
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